La Policía de Atlanta (Estados Unidos) confirmó que despidió al policía que mató a tiros el viernes pasado al joven negro Rayshard Brooks.

Un portavoz de la policía informó a ABC News que el oficial que disparó a Brooks, identificado como Garrett Rolfe, fue apartado de sus funciones, mientras que su compañero Devin Bronsan, que participó en un forcejeo con la víctima, se encuentra “de baja administrativa”.

Rolfe tiene 27 años, la misma edad que el afroamericano que mató a disparos, y trabajaba en el Departamento de Policía de Atlanta desde 2013.

Rayshard  Brooks fue baleado en el estacionamiento de un local de Wendy’s, en Atlanta. El registro de lo sucedido fue viralizado y se da en momentos que el país enfrenta una ola de protestas a nivel nacional por el asesinato de George Floyd.

Junto a ello, la alcaldesa Keisha Lance Bottoms realizó una conferencia de prensa para anunciar la renuncia de Erika Shields, jefa de la policía.

“A la familia del señor Brooks, no hay palabras suficientemente fuertes como para expresar lo sinceramente que lamento su pérdida”, expresó la alcaldesa.

Bottoms dejó en claro que lo sucedido no fue “un uso justificado de la fuerza letal”.

Tras confirmarse la muerte de Brooks, las imágenes en la televisión local mostraron el restaurante Wendy’s en llamas durante más de 45 minutos antes de que llegaran los bomberos para extinguir el incendio.

Chris Stewart, abogado de la familia de Brooks, confirmó que el oficial que le disparó debería ser acusado de “un uso injustificado de la fuerza letal, lo que equivale a asesinato”.



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